25 años de fuego
Todo empezó con un solo hombre y una parrilla.
Roberto Hernández dedicó más de veinticinco años de fines de semana a aprender los secretos del carbón, el ahumado y el BBQ. Lo que para muchos era preparar carne, para él siempre fue un ritual: elegir los utensilios, controlar la temperatura, encontrar el punto exacto.